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Fortalecimiento de la Democracia, Políticas Públicas

¿Es posible derogar la ley reservada del cobre? Alternativas para el financiamiento de las adquisiciones militares en Chile

  • Autores: Mario Marcel, Reinhard Engl
  • Editor: CIEPLAN
  • Año: 2012
  • Número Páginas: 38

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Resumen de Recomendaciones
Documento de Trabajo CIEPLAN, diciembre 2009

• El principal desafío en relación a la Ley Reservada del Cobre (LRC) no es el de simplemente derogarla, sino definir un mecanismo de financiamiento de las adquisiciones militares que la reemplace. Este mecanismo debe ser parte de un sistema más amplio de administración financiera de la Defensa Nacional.

• Las adquisiciones de equipamiento de las FF.AA. se asemejan a la inversión pública en el sentido de que su ejecución puede extenderse más allá del período presupuestario. No obstante, las adquisiciones de las FF.AA. tienen características que extienden su horizonte más allá del considerado en las demás inversiones públicas. Por un lado, las adquisiciones de equipamiento de las FF.AA. deberían responder a planes de desarrollo de la fuerza que surgen, a su vez, de una visión estratégica de la defensa. Por otro lado, los procesos técnicos de adquisiciones tienden a extenderse tanto por las limitaciones de la oferta para responder a las necesidades precisas de cada país como por la preparación que los procesos de adquisiciones requieren, en parte, por la misma razón. Por último, las adquisiciones de material bélico contienen información estratégica para el país y que, en consecuencia demanda reserva.

• En virtud de lo anterior, para reemplazar la LRC se debe pasar de una lógica plurianual en la identificación de proyectos específicos de inversión a un verdadero presupuesto plurianual de adquisiciones. Tomando en cuenta la experiencia internacional, esto podría tomar la forma de una ley plurianual de inversiones, que podría ser elaborada cada 4 años sobre la base de planes de desarrollo de la fuerza de largo plazo (12 años) y ser aprobada por el Congreso Nacional resguardado reserva de sus fundamentos en lo que sea necesario. El presupuesto anual debería limitarse a incorporar la anualidad respectiva.

• Lo anterior termina con el manejo extrapresupuestario de las inversiones de las FF.AA., pero las aísla de la incertidumbre de una discusión anual. El Congreso Nacional, por su parte, tendría la oportunidad de discutir y votar el presupuesto de adquisiciones cada 4 años, con información completa sobre los planes de largo plazo que lo justifican.

• La creación del presupuesto cuatrienal de inversiones tiene tres implicancias concretas para el sistema de administración financiera de la defensa.
- Al estar éste sujeto a normas especiales, los fondos correspondientes deben estar diferenciados del resto de las asignaciones. Para ello el presupuesto de la Defensa Nacional debería distinguir 3 programas: i) de operaciones ii) adquisiciones y iii) apoyo. Como parte de esta diferenciación se podrían eliminar los subsidios cruzados que actualmente existen entre las FF.AA., los organismos de bienestar y las empresas del sector.
- La estructura del presupuesto cuatrienal de inversiones debe permitir una identificación clara de las asignaciones que deben ser trasladadas al presupuesto anual. Del mismo modo, el presupuesto cuatrienal debe contener una clasificación del gasto que le permita al Congreso tener control de lo que se aprueba, sin revelar con ello información estratégica para el país. En virtud de lo anterior, el presupuesto cuatrienal debería presentarse y aprobarse con una desagregación por programas y anualidades.
- La ejecución del presupuesto cuatrienal debe estar sujeta a normas que aseguren la eficiencia y transparencia de las adquisiciones, así como la efectividad del gasto. El desembolso de los recursos debe efectuarse en base a proyectos, que deben ser evaluados de acuerdo a metodologías preestablecidas, autorizados mediante una identificación presupuestaria de carácter reservado, y validados y supervisados en su ejecución por un comité de adquisiciones que reemplace al actual CONSUDENA. Además, cada rama de las FF.AA. debe estar sujeta a un sistema de control de gestión que contemple instrumentos de monitoreo y evaluación sobre su desempeño.

• El nuevo sistema de administración financiera de la defensa quedaría integrado por dos componentes: i) Un presupuesto plurianual de inversiones, y ii) Presupuestos anuales, debidamente coordinados entre sí, y divididos en tres programas (operación, adquisiciones y apoyo).

• Bajo esta propuesta, los pisos de gasto que actualmente existen para los gastos en adquisiciones, gastos operacionales y gastos reservados pierden toda justificación desde el punto de vista de la gestión financiera del sector, y sólo podrían sustentarse como expresión de desconfianza hacia las instituciones democráticas y sus actores. Dados los avances de la democracia representativa en Chile y a la responsabilidad con que se han ejercido las funciones de estado por las autoridades de gobierno y el Congreso Nacional en los últimos 20 años, aún en momentos de turbulencia política, la derogación de todos los pisos presupuestarios debe ser un complemento necesario de una reforma como la aquí propuesta.

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